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8 Hábitos que te pueden ayudar a adelgazar

La pérdida de peso ya no se trata solo de comer menos o hacer más ejercicio, también hay que recurrir a consejos útiles como los que nos brinda esta nota especial de la Dieta Digest que garantiza ayudar a adelgazar para siempre.

El problema básico es que consumimos más de lo que solíamos comer antes, y los alimentos ahora son excesivamente procesados. Nuestras dietas también tienden a quedar por debajo de ciertos nutrientes saludables, como el calcio y la vitamina C, que los estudios han demostrado que ayudan a promover la pérdida de peso.

1. Conócete a ti mismo
Si no eres una de las personas que nacen naturalmente delgadas y que no importan lo que coman, no engordan, entonces debes tomar algunas decisiones conscientes que aumenten las posibilidades de quemar las grasas excesivas que consumas sin necesidad de transpirar: ponte de pie y camina cuando estés hablando por teléfono. Lava los platos a mano. Lleva a cabo reuniones a pie con colegas en lugar de acurrucarte en una sala de conferencias, etc.

2. Merienda inteligentemente
Los refrigerios son una de las primeras áreas donde la gente frecuentemente se desvía del camino. La clave es rodearse de bocadillos ricos en nutrientes y bajos en calorías, incluso cuando viajas o trabajas. Los mejores bocadillos, como los recomendados en la Dieta Digest, incorporan al menos tres nutrientes liberadores de grasa inductores de saciedad, como fibra, vitamina C y lácteos o calcio.

3. Descansa bien pero no abuses
La falta de sueño interfiere con las hormonas leptina y grelina que regulan el apetito, lo que significa que te sentirás más hambriento y tendrás más probabilidades de caer en comportamientos alimentarios deficientes si descansas mal. Además, puedes buscar más “energía” con aperitivos poco saludables.
Intenta dormir de siete a ocho horas por noche: tendrás más energía y reducirás los antojos.

4. Revisa tu rutina de entrenamiento
Los investigadores creen que el ejercicio cardiovascular puede desencadenar una alimentación adicional, ya que agota las reservas de glucógeno en el hígado y los músculos para hacer que la glucosa esté disponible como combustible. El ejercicio aeróbico continuo no es tan efectivo como una estrategia de control de peso como si lo es un entrenamiento aeróbico de intervalos o un entrenamiento de fuerza.

5. Desintoxica tu vida
Los estudios muestran que los compuestos organoclorados, específicamente, afectan adversamente la capacidad del cuerpo para oxidar la grasa, se resisten a ser metabolizados y se almacenan fácilmente en el tejido adiposo. Estos compuestos se han encontrado en plásticos, herbicidas y pesticidas, así como en productos domésticos a base de cloro. Consuma más productos orgánicos y evita las toxinas donde sea que pueda y siempre que pueda.

6. No confíes en el solo en el ejercicio
El realizar ejercicios solo conduce a una disminución muy modesta en el peso corporal total: ¡menos del 3 por ciento! La buena noticia es que el ejercicio reduce la grasa visceral peligrosamente nociva, independientemente de si se pierde peso o no. Para que el ejercicio sea efectivo como un agente para bajar de peso, combínalo con la dieta y el plan de alimentación correctos.

7. Ríete todos los días
El estrés tiene un costo enorme en tu salud, cintura e inmunidad. Y, como ha dicho Reader’s Digest durante casi un siglo: la risa es la mejor medicina. Un estudio nuevo fue encargado por el canal de comedia GO LD (Go On Laugh Daily) en Gran Bretaña. Los investigadores, dirigidos por Helen Pilcher, PhD, anteriormente del Instituto de Psiquiatría de Londres, analizaron la cantidad de calorías quemadas por la risa intensa y la compararon con la quema de calorías de otras actividades diarias (entrenamiento de fuerza, correr e incluso pasar la aspiradora). Descubrieron que la risa intensa en sí misma puede darle un entrenamiento de cardio increíble: ¡una hora de risa puede beneficiarte tanto como una media hora de entrenar duro en el gimnasio! La risa quema calorías, pero también puede aumentar el gasto de energía total hasta en un 20 por ciento. Para poner esto en perspectiva: una hora de risa quema hasta 120 calorías, lo mismo que 18 a 27 minutos de entrenamiento con pesas, 15 a 20 minutos de caminata o 40 minutos de respiración.

8. Encuentra un entrenamiento que te encante
A muchas personas no les gusta hacer ejercicio. Pero cuando los investigadores suecos estudiaron las actitudes, estrategias y comportamientos importantes para el mantenimiento del peso, descubrieron que un hábito común a los que mantienen con éxito es que todos encuentran la alegría de ejercitarse. El disfrute motiva el cambio sostenido creando deseos no conscientes que son mucho más fuertes que la fuerza de voluntad consciente. Lo mejor es seleccionar formas de comer y estar físicamente activo que realmente disfrutas. Esos son los únicos cambios en el estilo de vida que tiene la oportunidad de “engancharse”, y eso es lo que se necesita para el éxito de la pérdida de peso a largo plazo “.