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¿Caminar o correr?: Pros y contras de cada uno de estos ejercicios

Caminar, correr, acudir al gimnasio a hacer musculación o participar en clases grupales aeróbicas son algunas de las alternativas más recurrentes cuando se quiere dejar el sedentarismo y buscar, mediante el ejercicio, mejorar la salud.

Muchas personas se suelen preguntar si caminar es mejor que correr y algunas dan por sentado que correr es más beneficioso para la salud por la intensidad del ejercicio en sí mismo, pero esto no es tan cierto. Ambos ejercicios tiene beneficios para la salud, a continuación podrás conocer los pro y contras para qué veas cuál de los dos es el más adecuado para ti.

Varios estudios han llegado a la conclusión de que c*orrer es una actividad física capaz de alargar la vida tanto en hombres como en mujeres*. Así lo afirmó en 2013 un estudio publicado en el American Journal of Epidemiology y, posteriormente, otro estudio del pasado año 2017 publicado en Progress in Cardiovascular Diseases lo confirmó, llegando a sugerir que con tan solo correr un par de horas a la semana sería suficiente.

Correr al aire libre es mejor que correr en cintas o maquinas corredoras, ya que la segunda opción requiere hasta un 15% más de velocidad para obtener los mismos beneficios. Si tu propósito es perder peso, una investigación publicada en Medicine and Science in Sports and Exercise en 2013 aseguró que es más efectivo y si se quiere reducir grasa abdominal, es recomendable hacer sprints cortos o intensos en las carreras.

A pesar de los grandes beneficios para la salud, otro trabajo publicado en el Clinical Journal of Sports Medicine en el año 2000 aseguró que correr puede aumentar el número de lesiones en comparación a caminar, y que aquellos individuos que sufren artritis o cualquier problema articular deberían llevar a cabo esta actividad física bajo supervisión médica, ya que podría empeorar su dolor.

Por otro lado, caminar suele ser una actividad física subestimada. Sin embargo, un estudio publicado en 2013 en Arteriosclerosis, Thrombosis and Vascular Biology aseguró que tanto caminar como correr puede reducir el riesgo de hipertensión, colesterol, diabetes y enfermedad cardíaca en general, pero caminar disminuye dicho riesgo mucho más, siempre y cuando se ande lo suficiente, hasta en un 9% a comparación del 4.5% que reduce correr.

En el caso de individuos obesos, un estudio publicado en 2011 en Medicine and Science in Sports and Exercise llegó a la conclusión de que caminar a una velocidad relativamente lenta, pero en una cinta de correr inclinada de forma moderada podría ser una buena estrategia para reducir el riesgo de lesiones musculares y proporcionar cierta protección cardiovascular.

Finalmente, también está la opción de aumentar la intensidad de una caminata sin llegar a correr ya que caminar a un ritmo rápido reduciría el riesgo de mortalidad en comparación a llevar un ritmo lento.