Estás en: Inicio / Mundo Plus / Estilos de vida / Las once razones más comunes por las que siempre tienes hambre

Estilos de vida

Las once razones más comunes por las que siempre tienes hambre

¿Desayunas y a los pocos minutos ya tienes hambre? ¿Sientes que tienes un apetito incontrolable? No eres el único/a a la que le pasa esto, hay mucha más gente como tú, que siente que a cada momento le “suena el estómago” durante gran parte del día. La página Runtastic ha recopilado las once posible causas por la cual sentimos que todo el día tenemos hambre:

1. Estás comiendo muy poco

Sí, parece una causa demasiado obvia, pero es la que menos se tiene en cuenta. Las rutinas de ejercicio exigen mayor gasto de energía, y quizá esas sensación de hambre es una llamada de atención de nuestro cuerpo solicitando más energías y nutrientes, aunque se respete las tres comidas diarias.

Lleva un diario de comida puede ayudar a descubrir si le estás dando la comida a tu cuerpo todo lo que necesita.

2. Tienes sed

Como lo lees, hay ocasiones en las que la sed es confundida con el hambre, esto porque el hipotálamo, la parte diencéfalo y el más importante centro de control del sistema nervioso, parte que regula la sensación de hambre y sed.

Cuando se está deshidratado, el hipotálamo manda señales confusas, y solemos comer algo en vez de tomar un vaso de agua. Asegúrate de beber la cantidad suficiente de agua y, cuando empieces a tener hambre, bebe antes de empezar a comer.

3. El abuso de las redes sociales

Durante todo el día l*as redes sociales como Instagram y Pinterest nos bombardean con imágenes de personas comiendo con la famosa etiqueta #pornfood* y según pruebas científicas: “solo ver comida nos hace desarrollar la sensación de hambre”.

Esta situación es debida al incremento de los niveles de grelina, la hormona del hambre. Por esto, evita detenerte a ver estas publicaciones en redes sociales y opta por seguir páginas de comida saludable.

4. Estás durmiendo poco

La falta de sueño tiene una gran influencia en la sensación de hambre, pues dormir poco lleva a reducir los niveles de la hormona leptina, responsable de suprimir la sensación de hambre. Además, un descanso inadecuado también lleva a aumentar los niveles de grelina, la hormona del hambre, así que se estimula el apetito.

Es por esta razón que la falta de sueño se asocia a ganar pero, por ello, los médicos recomiendan dormir entre 7 y 8 horas cada noche.

5. Te has excedido la noche anterior

Aunque no tenga mucha lógica, si comes demasiado la noche anterior te despertarás con hambre a la mañana siguiente. Si bien la ciencia no tiene una respuesta clara, hay una teoría que pone de manifiesto que la relación entre el azúcar y la insulina, pues los altos niveles de azúcar en la sangre hacen que el páncreas produzca mucha insulina, por lo cual la mañana siguiente tendrás hambre.

6. Vas a tener la menstruación

Durante la segunda parte de la menstruación, el apetito y el consumo de energías aumente y es más común los antojos de chocolate, helado, tartas, etc, esto debido a los altos niveles de progesterona, que llevan a sentir a las mujeres enfermas o deprimidas.

7. Estás comiendo mal

En la actualidad consumimos muchos carbohidratos simples, mientras que reducimos las cantidades de fibra, proteína y grasas saludables. Ahora bien, el problema de estos nutrientes son precisamente los que el cuerpo necesita y los que te hacen llenarte.
Por ello asegúrate de tener una dieta equilibrada y de que comes con regularidad.

8. Te estás saltando comidas

Por cuestión de tiempo y estrés solemos evitar algunas comidas, lo cual no está bien para nuestro organismo. Un método para evitar estas situaciones es muy sencillo: ¡come de forma regular! Mínimo de tres comidas regulares y como uno o dos aperitivos al día.

9. Estás aburrido

A veces es difícil distinguir entre estar con hambre o aburrimiento. Por ello es importante el hacer ejercicios, leer un libro o quedarte con amigos.

10. Estás tomando medicación

Algunos medicamentos suelen estimular el apetito y el hambre como los antidepresivos, por ejemplo. Los antojos desaparecerán en cuanto termines con la medicación. Esta sensación sería considerada un efecto secundario por lo cual deberás consultar a tu médico para reducir la dosis o cambiar de medicamento.

11. Comes demasiado rápido

Comer rápido suele llevar a ingerir más calorías de las que necesitamos, porque tu estómago está lleno. Lo ideal es comer despacio y dedicarle tiempo a masticar bien. Además, tómate al menos 20 minutos para comer, en ese tiempo es el que necesita tu cerebro para darse cuenta si está o no lleno.