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Estilos de vida

¿No te gusta hacer ejercicios? Quizás el problema se encuentre en tu ADN

2017-09-08 15:06:00

Tal vez la razón de que no te guste hacer ejercicio tenga una explicación científica y no sea solo la flojera de entrenar. Según un estudio realizado por un equipo de investigadores holandeses, quizá la predisposición a no disfrutar con el ejercicio se deba a un indicador genético.

La teoría de estos investigadores indica que al menos parte de la afición a disfrutar o no del ejercicio se deba a un gusto heredado. Esta hipótesis surgió tras hacer un seguimiento de los hábitos de ejercicio y de los sentimientos de varios cientos de parejas de gemelos idénticos, mellizos y hermanos que no eran gemelos ni mellizos con una edad comprendida entre los 12 y los 25 años.

Lo primero que destaca el estudio, es que se encontró que las personas que disfrutaban de hacer ejercicio pasaban más tiempo haciéndolo. Lo que indicaba que más participación podría ayudar a animar a que se haga ejercicio entre los que han “heredado” una preferencia a no hacerlo.

“A pesar de la creencia general persistente de que el ejercicio hace que todo el mundo se sienta mejor, no siempre es así”, dijo Nienke Schutte, la autora principal del estudio. “Hay grandes diferencias en el modo en que la gente se siente durante y después del ejercicio”, dijo Schutte, investigadora postdoctoral en el departamento de salud pública y ocupacional del Centro Médico de la Universidad de VU, en Ámsterdam.

“En nuestro estudio”, añadió, “pedimos a unas parejas de gemelos adolescentes sanos que realizaran una prueba de ejercicio de 20 minutos en una bicicleta y una prueba de ejercicio de 20 minutos en una cinta caminadora. Durante y después de las pruebas de ejercicio, les pedimos que indicaran cómo se sentían”.

Luego de someter a los voluntarios del estudio a diversas pruebas, con secuencias de ejercicios de diferente duración se les consultó como se sentían, antes, durante y después de realizar las actividades físicas, y si el ejercicio les hizo sentir vigorosos, animados, agitados o tensos. También se realizaron entrevistas sobre el estilo de vida para evaluar los hábitos rutinarios de ejercicio.

Los autores del estudio indicaron que por ahora simplemente encontraron una asociación entre el placer de hacer ejercicio y la genética, en lugar de un caso definitivo de causalidad. Sin embargo, “una conclusión importante es que un método universal para que las personas hagan ejercicio quizá no sea muy efectivo”, indicaron los investigadores.

En un futuro tal vez se puedan identificar con éxito los genes que podrían significar que “en el futuro, en función de su perfil genético, se [podrían] personalizar las intervenciones para establecer unos objetivos de ejercicio específicos y realistas para cada persona”, añadió.

Este estudio se publicó en la revista Psychology of Sport and Exercise. Fuente: MedlinePlus.