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Gastronomía

Los errores más recurrentes al guardar el queso

El queso es uno de los alimentos más ricos que existen, su gran variedad verdad entre artesanales o industriales, frescos o secos, duros o blandos. Su consumo es casi diario en los hogares, pero al ser un alimento perecible solemos cometer algunos errores a la hora de conservarlos.

Es importante conocer como guardarlo correctamente, por ello, la página web La Vanguardia habló con Luc Talbordet, experto en este alimento y al frente de la quesería Can Luc de Barcelona sobre los errores que más recurrentes a la hora de guardar el queso.

Como el vino, el queso es un producto vivo y necesita respirar. Por este motivo envolverlo en plástico es un error garrafal, porque impide esa transpiración. “El queso queda atrapado”, explica Talbordet.

El queso necesita respirar. Por eso hay que envolverlo en papel microperforado o papel de horno”. El especialista recomienda “conservarlos con el papel microperforado con el que lo envolvemos en las queserías. Si no se tiene este papel, entonces lo mejor es el papel de horno”. Y luego, a la nevera.

En las tiendas de quesos sí se envuelven en plástico, pero porque “constantemente los estamos sirviendo y se acaban más deprisa que en casa”, precisa Talbordet.

Envasarlo al vacío es aún peor. Si compras un queso así, al llegar a casa cámbialo a un papel adecuado y guárdalo en el frigorífico.
“Un queso envasado al vacío se acaba pudriendo porque tiene demasiada humedad”.

Esta tampoco es la forma correcta, porque también impide la transpiración del queso. Papel de horno y a la nevera.

El taper, en sí mismo, tampoco es la mejor solución para conservar un queso. Otra cosa es que primero se envuelva en un papel que permita la transpiración y luego, para minimizar los olores, se meta en un taper (de plástico o de cristal) y a la nevera.
En la nevera

El queso no se guarda en una quesera de cristal en la encimera de la cocina. Se tiene que conservar en la nevera, con la precaución de sacarlo unos 30 minutos antes de comerlo para que esté a temperatura ambiente.

Toma las medidas necesarias para conservar y disfrutar en su mejor estado este delicioso alimento.