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Salud

La leche: Su consumo y beneficios

2017-06-01 11:00:41

Aunque parezca extraño celebrar un día de la leche, en realidad esta es una buena oportunidad para enfocarnos en la importancia de su uso y hablar un poco en torno a las polémicas que genera su consumo.

La FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), es la institución que propuso esta fecha con la intención de poner en manifiesto las ventajas del consumo de uno de los alimentos más populares en el mundo.

En los primeros años de vida el consumo del bebé es básicamente la leche materna (la cual no puede ser sustituida por ninguna otra leche). Y luego, durante nuestra vida podemos consumir la popular ‘leche de vaca’, y otras como la leche de oveja, de cabra, o las leches alternativas como las del coco y almendras.

Hablemos de los aportes positivos de la leche como alimento básico:

• Es una fuente de energía importante que tiene como principal componente es el agua.

• Es un alimento que aporta proteínas, grasas y minerales como calcio, magnesio, fósforo, zinc, así como vitaminas A, D y complejo B (B12).

• Se recomienda su consumo en diferentes cantidades según la edad de la persona, para niños pequeños se indica de dos a tres raciones al día; para adolescentes y mujeres embarazadas, de tres a cuatro raciones al día; y para mayores de 60 años se sugiere ingerir entre dos a cuatro raciones diarias.

• La leche gracias a sus propiedades es un buen aliado en la prevención de la osteoporosis.

• Las proteínas lácteas parecen tener un efecto positivo para el control del peso corporal. Basados en un estudio aleatorio que demostraba que el consumo de leche en una dieta hipocalórica reducía el tejido adiposo y aumentaba la masa magra en las mujeres.

• Según el informe la leche como vehículo de salud para la población, muestra que la leche baja en grasa y el consumo de productos lácteos bajos en grasa no se asocia con riesgo de enfermedad cardiovascular. Por el contrario, podría contribuir a la reducción de dichas enfermedades, especialmente cuando el consumo se relaciona con productos de bajo contenido energético (Milk, dairy products, and their functional effects in humans: A narrative review of recent evidence, 2014).

• En la actualidad el consumo de leche ha ido variando según las necesidades del público de tal manera que en la década de los 80 aparecieron los diversos tipos de leche (reforzadas, deslactosadas, saborizadas, etc.) que conocemos hoy.

Finalmente, aún existen muchos especialistas que recomiendan disminuir el consumo de leche a causa de la grasa saturada que contiene, sin embargo, los estudios que respaldan esta teoría están en revisión puesto que no todos los ácidos grasos saturados producirían efectos negativos de cara a producir enfermedades cardiovasculares.