Estás en: Inicio / Mundo Plus / Salud / Comerte las unas podría llevarte a la muerte

Salud

Comerte las unas podría llevarte a la muerte

La manía comerse las uñas es muy recurrente en personas de todo tipo de edad, asociada en algunos casos a la ansiedad. ¿Pero sabías el daño que le podrías estar haciendo a tu saludo a realizar esto?

La onicofagia, como se llama al hábito de comerse las unas, si bien es una manía que no se ve bien, no es solo en un plano estético en el que nos afecta, ya que la ingesta de pedazos de uña y todas las bacterias que estas podrían tener son dañinas para nuestra salud.

Entre los dos principales problemas que podemos identificas tenemos: enfermedades bacterianas como la Salmonella y la E. Coli (ambas transmitidas por alimentos crudos), puesto que es un sitio ideal para que proliferen bacterias de todo tipo; y las dolencias dentales como la sensibilidad oral debido a la pérdida del esmalte de los dientes cada vez que se muerde algo o el mal aliento.

Además, produce dolores de mandíbula e infección, hinchazón, enrojecimiento y producción de infecciones.

Recientemente, un joven británico de 28 años, casi pierde la vida luego de contraer una enfermedad denominada Sepsis, ocasionada por su habitual acción de morderse las uñas.

Los síntomas de la enfermedad fueron similares a los de una grupa, sin embargo la medicación no hizo ningún efecto, por lo cual tuvo que ser conducido a un hospital.

Los médicos luego de tenerlo en observación notaron que el paciente tenía líneas rojas por todo el cuerpo un síntoma habitual de infección. La Sepsis es una complicación que se desarrolla tras infecciones que pueden provocar insuficiencia orgánica múltiple y hasta la muerte.

En este caso, el joven empleado tuvo un shock séptico, lo cual pudo llevarlo a la muerte.

¿Qué hacer para dejar de comerse las uñas?

Para abandonar esta manía hay personas que comprar esmaltes con sabor amargo, vendan sus dedos o incluso “ponen” multas para amonestarse cada vez que realizan esta práctica. Sin embargo el ser consciente de los peligros que estamos expuestos puede ser uno de los mejores factores para corregir este mal hábito.