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Salud

Si vas a ejercitarte durante el embarazo, ten en cuenta estos consejos

En las redes sociales, no es extraño ver fotos con mujeres embarazadas ejercitándose con mucha eneergía y obteniendo resultados buenísimos para sus cuerpos y para sobrellevar un embarazo saludable tanto para ella como para el bebé.

Y está todo muy bien, el ejercitarnos durante el embarazo puede ser muy beneficioso, pero no olvidemos vigilar algunos puntos durante las rutinas que desarrollemos. Y para esto lo que debemos preguntarnos es; ¿son correctos los movimientos o rutinas de ejercicios que estoy realizando?

Aunque el ejercicio durante el embarazo es bueno, hay ciertos cuidados que debemos tomar, respecto a la intensidad del ejercicio y las dietas, o de lo contrario el bebé puede sufrir las consecuencias de nuestro descuido.

La entrenadora María Eugenia Kusnitzoff, del gimnasio BodyGym de Tarragona (España) dio una serie de recomendaciones para entrenar durante el embarazo, como trabajar siempre en colaboración con un médico para modificar el plan de ejercicios a como sea más conveniente.

Así también indica que, las embarazadas y puérperas (aquellas que aún están dentro de las primeras seis semanas después del parto) deben consultar con un médico por si sufren algún trastorno antes de hacer ejercicios.

Dichos trastornos, indicó la especialista en diálogo con diaridetarragona.com, podrían ser anemia, tiroides, arritmia cardíaca, retraso en el crecimiento del feto, hemorragias durante el embarazo, hipertensión, obesidad, delgadez extrema, etc.

Del mismo modo, si hacemos ejercicios durante el embarazo, el ritmo cardíaco debería encontrarse en el 50% de la zona de entrenamiento y no debería superar los 140 latidos por minuto.

Del mismo modo, durante el segundo y tercer trimestre de embarazo, progresivamente debemos reducir la intensidad, duración y frecuencia del ejercicio. Lo mejor es solo entrenar tres veces por semana.

El calentamiento y enfriamiento tendrán que ser más prolongados, tenemos que beber abundante agua antes, durante y después del ejercicio, y evitar los movimientos balísticos y la flexión y extensión profunda de las articulaciones. Solo entonces podremos seguir en actividad aun en pleno embarazo.