Ingredientes:

Masa de galletas

2 paquetes chicos de galletas de vainilla
3 cucharadas de mantequilla derretida

Relleno

1 paquete de queso crema
½ lata de leche condensada
1 chorito de vainilla
Ralladura de ½ limón, 1/3 de taza de jugo de limón
4 cucharadas de arándanos frescos

Compota de arándanos

1 taza de arándanos
2 cucharadas de azúcar rubia
1 chorrito de vainilla, jugo de ½ limón
¼ de taza de agua
1 cucharada de maicena disuelta en 2 cucharadas de agua

Preparación:

Masa de galletas

Procesar las galletas de vainilla hasta que estén pulverizadas. Echar la mantequilla derretida y poner en la base y paredes de los 2 mini moldes de cheese cake.

Emparejar bien con una cuchara y hornear hasta que esté bien doradita a 180° C. Dejar enfriar.

Relleno: batir el queso crema hasta que quede suave y cremoso. Agregar la leche condensada y mezclar. Echar la vainilla y ralladura de limón.

Rellenar los 2 moldes poniéndole arándanos adentro. Congelarlos por una noche para que luego sea fácil de desmoldar. Luego se ponen en la refrigeradora para que se vuelva suave y cremoso.

Compota de arándanos: en una olla poner los arándanos, agua, azúcar rubia, vainilla, limón y apenas rompa el hervor se echa la maicena disuelta en agua fría. Mezclar con una cuchara de palo (dulce) y debe hervir por 5 minutos no solo para espesar si o para que pierda el sabor a maicena. Poner a enfriar en un tazón.

Agregar la compota sobre cada cheese cake y decorar con menta y arándanos frescos.