La quinua y su versatilidad para degustarla en diversos tipos de platos no tiene límites. Toma nota de esta receta versión del tradicional arroz tapado.

Quinua tapada con alcachofas

Ingredientes:

Cocción de la quinua:
• 2 cucharadas de aceite de oliva
• 2 dientes de ajo
• 1 hoja de laurel
• 300 gramos de quinua (blanca y de colores)
• ¼ de taza de vino blanco
• 600 ml. de caldo de pollo o de verduras
• Sal

Relleno:
• 4 cucharadas de aceite de oliva
• 1 cebolla roja picadita chiquito
• 2 ó 3 dientes de ajo
• 3 tomates bien maduros
• 12 corazones de alcachofa grandes
• Jugo de 1 limón
• ¾ de taza de aceitunas verdes picadas
• 4 huevos hervidos
• 3 cucharadas de perejil picadito
• Queso mozarela

Preparación:

Cocción de la quinua: en una olla poner aceite de oliva, ajos molidos y laurel. Mezclar por un minuto, que no se doren. Agregar la quinua bien lavada y mezclar bien para que tome los sabores del aceite y ajos. Agregar sal y el vino blanco. Que se evapore. Agregar el caldo, probar que esté bien de sal. Cocinar a fuego bajo y tapado por 25 minutos. Luego apagar el fuego y mezclar la quinua con un tenedor. Dejar que enfríe.

Relleno: en una sartén poner el aceite de oliva y poner la cebolla roja picadita. Mezclar por unos minutos, echar sal y los dientes de ajo. Cocinar por 5 minutos y poner los tomates pelados, sin semillas y picaditos. Que se cocinen por 10 minutos. Echar los corazones de alcachofas cocidos * y picaditos. Mezclar por 5 minutos. Echar sal y pimienta. Apagar el fuego y poner las aceitunas verdes, los huevos hervidos y picaditos, el perejil y el queso. Mezclar bien y probar que esté bien de sal.
El relleno ya está listo (sirve también para empanadas o papa rellena)

Armado: enmantequillar ligeramente el molde, poner la mitad de la quinua y aplanar con una cuchara de sopa. Poner el relleno y emparejarlo bien. Tapar con el resto de quinua y emparejar bien.
Está lista para servir.

  • Los corazones de alcachofa se cocinan en agua hirviendo con sal y jugo de limón (esto es para que no se pongan negros). Uno sabe que están listos cuando un mete un cuchillo y entra perfectamente bien. No es bueno recocerlos porque quedan muy blandos.
    Se cuelan y se pasan por agua fría para detener su cocción (esto vale para todas las verduras que se cocinan en agua o al vapor). Una vez fríos se cortan en cuadraditos evitando el centro del corazón de las alcachofas ya que es duro y fibroso.