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Día del Gato: 10 cosas que no sabía de estos felinos que te sorprenderán

Miércoles 07 de Agosto, 2019
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Día del Gato: 10 cosas que no sabía de estos felinos que te sorprenderán
(Foto: iStock)
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Este 20 de febrero se celebrará el Día del Gato, pero no es el único día dedicado para estos felinos, pues existen dos fechas más: el 8 de agosto y el 29 de octubre, dedicados a estos animalitos.

Pero los tres días de celebraciones por los mininos no es la única curiosidad sobre ellos, a continuación te contaremos algunas que quizá no sabías y te sorprenderán:

1. Un gato adulto solo maúlla para comunicarse con los seres humanos

Esta clase de felinos tienen 16 maullidos diferentes y más de 30 poses que significan diferentes cosas, según el doctor Gary Weitzman, presidente y CEO de la sociedad humanista de San Diego y autor del libro “Cómo hablar gato”.

Ellos usan sus voces, ojos, oídos y hasta colas para expresarse con los humanos. No utilizan los maullidos para comunicarse con otros gatos, pues para hacerlo tienen otro tipo de tono. Así que los felinos maúllan solamente para comunicarse con los humanos. Con los otros gatos, utilizan otros tonos, más agudos o más graves dependiendo de la situación.

2. Usan sus bigotes para medir la distancia con otro objeto y orientarse.

Los gatos tienen entre ocho y doce bigotes móviles en cada lado de su nariz, eso significa que en total cuentan con 16 y 24 en la zona de la cara, y estos son diferentes al resto de los pelos que cubren el cuerpo, ya que “los bigotes del gato son pelos muy rígidos con una importante función en su sentido del tacto, ya que actúan como receptores”, explica Ángela Prieto, de la Universidad Complutense de Madrid, y autora del estudio ‘Los bigotes del gato’.

Estos no solo se encuentran bajo el hocico del felino, pues también pueden localizarse encima de los ojos, en la barbilla e incluso en la parte posterior de las patas del gato.

Asimismo, los bigotes de los gatos los ayudan a compensar las limitaciones de la visión de cerca, pues los ayuda a crear la imagen 3D que necesitan. Por otro lado, funcionan como una alerta temprana de lo que ocurre a su alrededor aún en la oscuridad, ya que gracias a ellos pueden eludir choques contra paredes u obstáculos y evitar acercarse a objetos que podrían dañar sus ojos o cara.

3. Las papilas gustativas de los gatos no detectan el sabor dulce

A diferencia del resto de los mamíferos examinados hasta la fecha, los amigos felinos carecen la habilidad de saborear lo dulce. Por esto, son exclusivamente carnívoros. Todos los felinos (leones, tigres, jaguares, etc.) carecen 248 pares de bases de los aminoácidos que componen el ADN del gen Tas1r2, el cual permite degustar lo endulzado.

Por este motivo, los gatos pueden discriminar los sabores ácidos, amargos y salados mientras que no detectan el dulce, pero como su sentido del gusto es menos desarrollado que el nuestro, teniendo en cuenta que ellos tienen 500 papilas gustativas y nosotros 9.000. Los gatos compensan esta “desventaja” con un olfato muy desarrollado. Además la sensibilidad de sus papilas gustativas es máxima a 30°C, razón por la cual para estimular el apetito de un gato se le puede calentar la comida.

El gato no sólo carece del gen que permite degustar lo dulce, sino de la capacidad de digerir azúcares. No cuentan con las enzimas necesarias para metabolizar los carbohidratos y controlar los niveles de glucosa en su organismo.

4. En el Antiguo Egipto, si un gato familiar moría, todos los miembros de la familia se depilaban las cejas en señal de duelo

Los gatos formaron parte importante de la cultura del antiguo Egipto; ya fuera como una compañía del hogar o un objeto de adoración, estos animales tuvieron más dominio de los egipcios que cualquier otra criatura. Los egipcios identificaban a los leones con la figura del sol que para ellos era muy importante porque su Dios principal, Dios del sol llamado Ra, moría con la caída del sol por el oeste y volvía a nacer con el amanecer en el este. Este Dios, sin embargo, siempre corría peligro durante la noche porque sus enemigos lo atacarían, y es allí donde entra la figura del león, cuyos ojos reflejan los rayos del sol y combaten la oscuridad protegiendo así al Dios Ra.

Es por este motivo, que los gatos terminaban siendo esos leones que con sus ojos combaten la oscuridad, llegaron a ser los animales más sagrados de esta cultura, teniendo réplicas en templos y pirámides con el fin proteger a los dioses. Por lo tanto, los gatos estaban bajo la protección del faraón y de la ley que prohibía que se vendiera, lastimara o matara a cualquier gato.

Cuando un gato enfermaba recibía tantos cuidados y atenciones como los que se daban a los niños, y si a pesar de ello moría, toda la familia se vestía de luto hasta el punto de que en algunos casos se afeitaban incluso las cejas en señal de duelo. Posteriormente el dueño del felino envolvía el cadáver en un paño de lino, llevándolo a “La Casa de la Purificación” para que fuese momificado. Tras lo anterior, las familias ricas colocaban sobre la cabeza de la momia una máscara de bronce, (representando al animal fallecido), y lo introducían en un ataúd o sarcófago que podía estar confeccionado con materiales que iban desde la palma o el papiro hasta la piedra caliza.

Por último, los conducían al cementerio seguido por un largo cortejo de parientes y amigos de la familia,

5. Los gatos le hacen más caso a las mujeres porque perciben mejor los sonidos agudos

Hace más de cinco mil años, ningún otro animal fue tan divinizado y asociado al misterio y a la mujer como el gato. Aún hoy se discute en psicología sobre la simbología del gato asociado a la mujer.

Según, Bubna – Littiz, catedrático de veterinaria de la Universidad de Viena, el oído felino está formado por dos pabellones auriculares independientes que ayudan a fijar con detalle el origen del sonido. Disponen de 20 músculos que ejecutan los movimientos necesarios para captar sonidos diferentes aunque estos se produzcan de manera simultánea. Todo esto hace que los gatos tengan más agudizado el sentido del oído que los humanos y por ello cuando sus dueñas les hablan con una voz muy dulce y cariño es que ellos hacen caso al pedido.

Por otro lado, también es importante comentar que los gatos aman a las mujeres, pero también las manipulan. Un estudio revela que las mujeres desarrollan fuertes vínculos con sus gatos y que dichos lazos involucran compatibilidad y atracción mutua.

6. Los gatos sudan por las patas

Los gatos tienen algunas glándulas sudoríparas, pero su piel está cubierta de pelo, por lo que éste minimiza la cantidad de enfriamiento que el sudor puede proporcionar. La mayoría de las glándulas sudoríparas se encuentran en las almohadillas de las patas.

Los únicos felinos que sudan por la piel son los conocidos popularmente como “gatos sin pelo”. Estas razas, al carecer de un pelaje como el resto de mininos, segregan una cantidad de grasa mayor y sudan por toda la superficie de la piel, como los humanos.

7. En los gatos, el equivalente a las “huellan dactilares humanas” es su nariz, ahí se concentran las huellas que los hacen únicos

Las marcas y líneas presentes en la superficie del hocico y la nariz (trufa) de los perros y gatos presentan diferencias individuales determinadas genéticamente, similares a lo que ocurre con las huellas dactilares humanas.

De hecho, se ha sugerido que podrían emplearse improntas, que en lugar de ser digitales como las que nos hacemos nosotros para el pasaporte o DNI, serían de la trufa, para poder identificar a nuestras mascotas.

La prueba por la cual se realiza la identificación animal por estas marcas se llama “Nasoscopia”, y sería el equivalente a nuestras impresiones digitales.

8. Los gatos entierran sus heces para aislar el olor y alejar a posibles depredadores

El gato es un animal limpio por naturaleza que se siente cómodo en un ambiente higiénico. Prueba de ello (y de su inteligencia) es la capacidad para orinar y defecar en el arenero, una conducta que no solo llevan a cabo en nuestra casa: un gato salvaje no orinará en cualquier lado, únicamente en el lugar considerado como su territorio.

No obstante, el gato no tapa sus heces únicamente por higiene, sino que las tapan para que otros depredadores o miembros de su especie no puedan localizar su territorio.

Es por esa razón que muchos gatos tienden a orinar marcando toda la casa cuando son adoptados

A diferencia de los gatos que sí entierran sus heces, los que no lo hacen quieren dar a entender claramente que ese territorio es de su propiedad. Suelen hacerlo en lugares elevados: camas, sofás, sillas… para que el olor se pueda expandir mejor y el mensaje sea claro y efectivo.

9. Su temor al agua se debe al origen de su propia especie: Sus ancestros vivían en desiertos y no tenían contacto con el agua

El origen de ese miedo lo encontramos en los orígenes de los gatos. Los ancestros de los gatos que vivían en los desiertos no tenían experiencia con el agua. Los gatos no han evolucionado para relacionarse mucho con el agua. Desde que los humanos empezaron a domesticar gatos, eso trata desde hace 9000 años en Chipre, los dueños de los gatos los han protegido de la rudeza de los elementos incluyendo el agua.

Los dueños de los gatos también pueden acostumbrarlos al agua, bañándolos cuando son cachorros, pero la mayoría de los veterinarios no lo recomiendan porque pueden secar la piel del gato y eliminar las feromonas de los gatos que ayudan a comunicarse con otros felinos.

10. Son los preferidos de las redes sociales.

Los felinos se han convertido en la mascota favorita de Internet y la supremacía felina en Internet no se limita a gatos estrella que triunfan en la Red, como los casos de la archiconocida Grumpy Cat, con película propia, de Maru y del más reciente éxito internacional de un día gato callejero Bob.

Y es que su supremacía en espacios virtuales no tiene una explicación científica, pero sí una practica, ver a un felino en sus distintas facetas siempre es reconfortante.

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